Las fermentaciones y su control se han perfeccionado mucho en el Penedès.
Los vinos blancos fermentan a una temperatura baja entre 15 y 20º C. Para fermentar se utiliza desde la barrica o bota pequeña a las tinas de inox (éstas pueden ser pequeñas de 100-200 Hl.) con circulación de líquido refrigerante por camisa o bien refrigerada la gran tina de 5-6.000 Hl. con agitador que hace circular el mosto y iguala las temperaturas. Los tintos fermentan a una mayor temperatura con maceración no excesiva.
No existe la climatización en las bodegas de fermentación.
La gran mayoría de bodegas son de construcción moderna y de grandes dimensiones que permiten un buen tratamiento y elaboración de vinos.
En relación a la estabilización de los vinos, se han instaurado las más modernas técnicas. Actualmente, el tratamiento del frío es habitual y se utilizan también los procedimientos continuados de esta técnica.